Simbolismo de la flor de loto
La flor de loto es un símbolo de belleza, pureza y tranquilidad en varias culturas. Los antiguos egipcios asociaban la flor de loto con la belleza y el renacimiento, e incluso hoy en día es un emblema de pureza e iluminación en las religiones budista e hindú.
Antiguos egipcios
La flor de loto fue fundamental para la cultura del Antiguo Egipto. Predominaban dos tipos de colores: el azul y el blanco. El primero era más prominente y puede verse en muchos jeroglíficos.

La flor de loto era primordialmente un símbolo de muerte y renacimiento para los egipcios. Esta asociación surgió de la forma en que la flor se retrotraía en el agua por la noche y emergía con el sol naciente. Los jeroglíficos supervivientes representan al Dios Sol naciendo del Nun (el agua primordial) mediante una flor de loto. El Libro egipcio de los Muertos incluye hechizos para transformar a una persona en un loto, permitiéndole resucitar.

Budismo
En el budismo, la flor de loto es uno de los Ocho Símbolos Auspiciosos y encarna tres atributos principales conectados con su capacidad de elevarse desde el agua fangosa:
- Iluminación: emerger de la turbia oscuridad para alcanzar un estado de belleza, gracia y perfección.
- Purificación: purificación de un espíritu humano nacido originalmente en la oscuridad y la ignorancia.
- Fidelidad: aquellos que trabajan para trascender las profundidades deben ser seguidores fieles de un maestro iluminado.
Los diferentes tonos de la flor de loto tienen su propio simbolismo en la filosofía budista. Las flores blancas representan el amor y la compasión, el azul se asocia con la sabiduría y la lógica, el púrpura es el color de la espiritualidad superior, el rosa se considera el «verdadero loto» de Buda y el dorado, que es la cúspide del espectro de colores, simboliza el logro de la iluminación total.

Hinduismo
El Bhagavad Guita afirma: «Aquel que cumple con su deber sin apego, entregando los resultados al Señor Supremo, no se ve afectado por la acción pecaminosa, así como el loto no es tocado por el agua».
En el hinduismo tradicional, la flor de loto blanca simboliza la belleza, la espiritualidad, la prosperidad y la fertilidad. El Bhagavad Guita aconseja a las personas vivir como el loto: trabajar sin apegarse a los resultados, dedicar sus acciones al Ser Supremo y no dejarse tocar por pensamientos y actos pecaminosos. A medida que la flor de loto emerge del agua lodosa para alcanzar un estado de pureza absoluta, presenta un ejemplo para las personas que aspiran a la sabiduría y a la iluminación espiritual.
Muchos dioses y diosas hindúes están conectados con la flor de loto. Lakshmi, la diosa de la prosperidad, se representa tradicionalmente encima de un loto completamente abierto, y de Brahma, el dios de la creación, se dice que surgió de un loto que brota del ombligo del Señor Vishnu.

Resumen
Aunque existen variaciones en lo que la flor de loto representa para estas diferentes culturas y creencias, existe un tema subyacente común. El capullo de loto cerrado representa un alma replegada pero pura que puede, en las condiciones adecuadas, emerger a la luz y abrirse a la verdad divina.
El erudito confuciano Zhou Dunyi se hizo eco de este sentimiento cuando dijo: «Amo el loto porque, aunque crece en el lodo, permanece inmaculado».
