Símbolo del Vajra
El Vajra es una herramienta ritual simbólica que se utiliza en el budismo, el hinduismo y el jainismo para representar el poder inquebrantable del espíritu. Es una palabra sánscrita que significa «rayo». El Vajra es un símbolo clásico del budismo vajrayana, una de las tres ramas principales de esta religión. Su equivalente tibetano es el Dorje. El Dorje simboliza la fuerza fulminante e irresistible que conduce a una transformación abrupta en la conciencia humana que culmina en el logro de la iluminación. Así, el Vajra es esencialmente representativo del estado poderoso, indestructible, indomable, impenetrable, inmutable, perdurable y eterno de la iluminación.
En la iconografía budista, el Vajra o Dorje empuñado por una deidad o maestro simboliza la determinación de aplicar la solución definitiva, que es el Dharma. Las principales deidades que se asocian con este cetro son Vajrapani, Vajradhara, Vajrasattva, Vajrakali, Vajravidarana y Hevajra.
El Vajra tiene una esfera en el centro que significa «shunyata» o la realidad verdadera, la unidad subyacente a todo en el universo. Dos lotos de ocho pétalos están colocados a cada lado de la esfera, representando los mundos fenoménico y nouménico. Dispuestas sobre las flores de loto se encuentran las cabezas de monstruos marinos, y de ellas surgen lenguas que se unen en un punto donde también culmina una púa central. En su totalidad, las dos caras del cetro Vajra son un símbolo de la unidad de la verdad relativa y la absoluta.

Existen diversas variaciones del Vajra, según el número de radios o púas, que pueden ser tres, cinco o nueve. Las puntas pueden unirse en el extremo o estar ligeramente abiertas. El Vajra cerrado se considera una herramienta pacífica y benigna, una personificación de la compasión; mientras que el Vajra abierto se considera iracundo y es empuñado por las deidades para expresar una cólera justa.